viernes, 3 de julio de 2015

Hacía mucho que no hablábamos de lengua

Ya sabéis, porque son muchos años juntos, que el tema lingüístico me apasiona. Os he contado otras veces cuánto me gustan las anécdotas multilingües y las curiosidades varias que ofrecen las lenguas.

El hecho de que esté viviendo con un friki de la lengua de similar magnitud hace que el tema sea muy recurrente y que cualquier mañana, mientras desayunamos o buscamos en youtube una canción en inglés apropiada para niños de quinto, comience el debate. Igual vemos un vídeo de Pepe Reina hablando alemán que comentamos la falta de ortografía garrafal de nosécuántos tuits. Algunos días nos da por hablar de las malas traducciones.

Esta semana el tema ha girado en torno a las alumnas del Bigotes de quinto, a las que da inglés y de las que son fans recíprocamente. Resulta que Mr. Mus les dio su teléfono y las niñas de once años le han bombardeado a mensajitos deseándole suerte con las oposiciones y más...

Con todo lo que criticamos el programa bilingüe y lo mal hecho que está, lo cierto es que cuando ves cómo controlan algunos niños de diez años te quedas pasmao'. Ellos no aprenden como nosotros, leyendo y pronunciando mal, y para muestra un botón...


Que una niña escriba shure en lugar de sure significa que lo pronuncia perfecto, que sabe que se pronuncia /ʃ/ y no /s/ y que relaciona ese sonido con la grafía sh. Me fascina.

De otra niña y un error del mismo estilo fue este 'You're welcome' (De nada) escrito como 'Your welcome', uno de esos errores de nativo que me recuerdan a nuestro horrible *haber si nos vemos, pero que muestra que los niños de hoy en día dominan los homófonos a la perfección. Me tiene maravillada y no puedo evitar pensar que algo también se está haciendo bien.

Sin título

¿Os mola? ¿Entre tanto fitness y mallas fosforitas queda todavía por aquí algún friki de la lengua? ;)


jueves, 2 de julio de 2015

El vestido de la boda

Aunque por una cosa y otra no os he puesto aquí un resumen de la boda en la que estuve el sábado y que estuvo verdaderamente bien, varias me habéis preguntado por el modelito y aquí os lo traigo.

Después de una falta de inspiración total y a menos de diez días para la fecha del evento, vi en Forever 21 este vestido y me gustó tanto que me lo compré, tanto si al final me lo ponía para la boda como si no. Veinticinco euritos y ninguna complicación, al final me lo puse y fui comodísima.

Forever21 mint dress

Aunque en la web la chica lo lleva con unas sandalias planas y un rollo más veraniego y sport que de fiesta, a mí me gustó mucho el color y el escotazo y pensé que con un collar y unos tacones me haría el papel. Y así fue.

Forever21 mint dress

Ahora que parece que estoy en temporada o edad de que me inviten a bodas, me doy cuenta de que en cuanto has ido a tres bodas, el tema modelito es cada vez más sencillo y admite más adaptaciones: cualquier cosita mona con unos buenos complementos puede servir, al menos a mí y al tipo de bodas a las que yo voy.

¿Tenéis bodas este verano? ¿Qué os habéis puesto/os vais a poner?

miércoles, 1 de julio de 2015

Una vida monitorizada

¡Buenos días! Empezamos mes y un buen propósito sería reengancharme a todo lo abandonado, ¿no creéis? :)

Los que me léeis en Instagram estáis bastante al día de lo que pasa por mi vida, pero estos días el blog lo he tenido abandonadillo, básicamente porque no he tenido ganas. Este calor me tiene las neuronas derretidas y lo último que me ha apetecido por la noche ha sido ponerme a preparar un post, no hablemos ya de madrugar para hacerlo antes de ir a trabajar...

Estas dos semanas desde que terminé reto, exámenes y curso, he hecho bastante poco de lo habitual: he comido peor, he hecho poco deporte, he blogueado lo mínimo y en general he procurado no preocuparme por ello y tomármelo como unas vacaciones. Eso sí, esta semana, con todo terminado, me apetece emplear el mes pre-China como me gusta: cuidándome de hacer lo que me hace sentir bien. Para eso hoy invertiré un buen rato en planificar, ¡qué bella palabra! :P, pues aún tengo que decidir lo que quiero hacer y cuáles son mis propósitos, sobre todo deportivos.

Estas semanas de vagancia, pese a deportear poco, me he movido mucho (algo es algo). Y os lo voy a enseñar con el Polar M400 que llevo cada día puesto. Ya lo habéis visto en mi Instagram, es un pulsómetro que empleo para mis sesiones deportivas pero que también me gustaba porque monitoriza la actividad diaria, es decir, va contando los pasos que das, los kilómetros que suman y las calorías que consumes diariamente.

Antes de decidirme por este pulsómetro, cuando se pusieron de moda las pulseras de monitorización, nunca pensé en comprar una. No era un producto para mí, pensaba, ya que soy bastante activa sin necesidad de ponerme un chisme de éstos y mi reto, en realidad, es ser constante haciendo deporte, no ser más activa, que ya lo soy.

Sin embargo, luego me descargué una app para el teléfono que se dedicaba a lo mismo que las pulseritas o esta función del Polar y me encantó la experiencia: al ir contándote el aparato lo que vas haciendo, te picas por hacer más.

Para que os hagáis una idea de cuánto ando, estos son los registros de los nueve últimos días. Teniendo en cuenta que trabajo sentada (si vuestro oficio supone estar de pie, estos valores seguro que se multiplican), me parece que no está nada mal...

M400 polar Si os apetece contabilizar vuestra actividad y no queréis gastar dinero en una pulsera ni necesitáis para nada un pulsómetro como éste, podéis descargaros la app, se llama Pacer y es gratuíta. Y si lo hacéis, ¡contádmelo! :))))

¿Vosotras sois andarinas? ¿Tenéis alguno de estos chismes o apps? ¿Sabéis cuál es vuestro gasto energético de cada día?

miércoles, 24 de junio de 2015

Si algún ingeniero de chancletas me lee que me lo explique...

Con las Havaianas me pasó un poco como con los Iphone: durante un tiempo no entendía por qué tenían tantos fanáticos ni me veía comprándolas, no sabía qué ofrecían, qué tenían de especial. No comprendía por qué pagar seiscientos euros por un móvil o por unas chanclas de dedo veintialgo.

Y, lo que son las cosas, voy por mi tercer iphone y por mis cuartas havaianas y no, no me planteo dejar ninguna de las dos cosas.

Hoy os cuento esto porque ayer compré mi último par de Havaianas que, hasta la fecha, son mis favoritísimas de la marca (las de cristales de Swarovski no me las planteo, aunque si la marca después de este post decide patrocinarme ésas son las que quiero, gracias :PPP). El modelo lo conocí el verano pasado, se las vi a una chica en Madeira y me pareció que quedaban genial, asi que me acerqué a sus pies todo lo que pude sin parecer demasiado rara, hasta ver la marca y sí, ¡Havaianas! ¡Bingo!

Luego volví a Madrid y las busqué, este modelo, en dorado y en mi número, pero no di con ellas. ¡Con lo que yo y google somos buscando! :P Ni en Madrid ni online, no quedaban en ninguna parte y me quedé con las ganas, así que este verano, cuando vi que volvían a sacarlas, tuve claro que no me quedaría sin ellas.

Son unas chanclas, de goma, de piscina, aunque yo me las pongo para andar por la calle, y no me preguntéis por qué son más cómodas que el resto de las chanclas pero lo son. Además de que éste modelo en el pie queda monísimo... ;)

Y vos, qué, ¿Havaianas yes or nein? ¿Las habéis probado? ¿Sois fans como yo?


Sin título
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